— ¿Y que te dijo?— me pregunto Zai efiriéndose al Director
—Dijo que si volvía a tener problemas llama a mis papas…— reí —Aunque no creo que los encuentre— la risa de la morocha se unió a la mía
—Pero alguien más puede venir…— me dijo mientras que con sus cejas me indicaba que volteara para atrás
Sin que se viera obvio volteé, y me encontré a Pedro apoyado sensualmente en el auto, tenía sus brazos cruzados, y unos obscuros lentes cubrían sus ojos, pero al ver la malvada sonrisa que formo en su rostro, podría jurar que me miraba.
A pesar de eso no pude evitar mirarlo, tenia una camisa a color Blanca, que le quedaba magnifico con su color de piel, pero lo que mejor le quedaban, eran esos jeans negros ajustados perfectamente a sus bien torneadas piernas.
Después de analizarlo por completo, regrese a mi conversación con Zai
—Lo siento Cachorra…— reí —Ahora Vamos caminando— le dije y ella me miro sin entender —Ni loca me voy con el— le explique y soltó una carcajada recordando lo que le había contado, sobre mi lucha de en la mañana
Pau creo que deberías doblar un poco tu orgullo— rio —Después de todo, pasaras mucho tiempo con el…— levanto sus cejas
— ¡Ja! Eso está por verse…— le dije mientras comenzábamos a caminar de nuevo —No… Zai… ¡vámonos por allá!— le dije ya que no quería pasar por donde estaba Pedro
— ¡Pero caminamos el doble!— se quejo
— Zairu— alargue en tono de suplica
— ¿Tenes miedo de que te suba?— soltó una carcajada
—Zaira…— la fulmine con la mirada —Claro que no le tengo miedo y no es eso…— me defendí
— ¿Entonces?— me conocía bien, me estaba retando, sabía que si lo hacía por mi orgullo no podría evitar hacerlo
—dejalo ahi …— le dije mientras comenzaba a caminar hacia donde estaba Pedro
Pase con Zai a lado mío, y solo escuche un chiflido -Idiota- pensé, aunque las ganas de gritárselo en la cara eran infinitas.
—Hey hey hey… ¿a dónde vas?— escuche su voz
—A casa…— le dije cuando gire a verlo
—Subi al auto…— me indico haciendo un movimiento con su cabeza
—No…— le dije fría y volví a caminar
—Entonces no queres tu auto de vuelta…— escuche como agitaba las llaves, Zai solo me miraba divertida tratando de no reírse. Pedro rodeo el auto y abrió la puerta del copiloto y seguía agitando las llaves.
La oferta del auto era demasiado tentadora —Veni Zai— le dije caminando hacia el
Sonrió victoriosamente cuando llegue a su lado, tendí mi mano para que me entregara mis llaves, las puso en mi mano, pero cuando estaba por tomarlas, las quito.
—No tan rápido…— rio —Subi al auto…—
—Zai…— le dije para que también subiera
—No... Yo voy caminando— me dijo sonriente
—Subi no es problema nosotros te llevamos…— le dijo Pedro, Esta sonrió pero se volvió a negar
—Zai subi…— le dije mirándola con suplica
Finalmente acepto y subió en la parte trasera del auto
— ¿y vos como te llamas?— le pregunto Zai – ¡Como te adoro!- pensé feliz al escuchar a mi amiga preguntarle eso
— ¿Paula no te hablo de mí?— le pregunto mirándome yo solo solté una carcajada
—Ni que fueras importante para mi…— le dije sin voltear a verlo
—Soy Pedro… y soy el niñero…— rio —…De esta malcriada nena— la risa de Zai se unió a la de él.
—Dobla aca…— le indique para ir a lo de Zai
— ¡Gracias!— dijo Zai mientras bajaba del auto
—No es nada…— le contesto Pedro
—Nos vemos mañana— me despedí, entro a su casa y el auto se puso de nuevo en movimiento — ¿A dónde vamos?— le pregunte cuando vi que no conducía hacia cas
—a comer…— me dijo mirándome
— ¿Y quién te dijo que quiero ir?— le pregunte fría
—no telo pregunte, y la verdad no me interesa…— sonrió y regreso la mirada al camino —Llegamos…— me dijo mientras aparcaba el auto en un restaurant de comida rápida
—Wow… pero que Lindo— le dije sarcásticamente
—Lolamento…—rio mientras bajaba del auto —Pero no hay algo mejor…— me dijo cuando llegue a su lado —Además te ibas a quejar como lo haces con todo— me dijo mientras caminábamos
—Ya te dije que nada me molesta, solo tu existencia en mi vida…— entre al establecimiento, escuche su risa detrás de mí.
— ¿Queres algo?— me pregunto mientras caminaba al mostrador para ordenar
—No tengo hambre…— le dije y camine a una mesa, me deje caer en el acolchado sillón.
Observaba con detenimiento la silueta de Pedro alejarse, -Si lo hubiera conocido en otro lugar, nunca lo habría tratado mal…- pensé divertida, ya que si fueran otras las circunstancias, habría hecho hasta lo imposible para conquistarlo.
— ¿Que tanto me miras?— Salí de mis pensamientos al escuchar eso
— ¡Ja! ¡Ja! ¿Yo? ¿A vos ?— reí sarcásticamente —Ni en tus sueños bebe— le dije
—Acéptalo te vuelvo loca…— me guiño un ojo, y dejo el pequeño cartel con el numero de su orden, se recargo en el sillón y cruzo sus brazos...
— ¡Quisieras!— le dije riendo
—Entonces decime que tanto me miras…— se recargo en la mesa — ¿O en que pensabas?— levanto pícaramente una de sus cejas
—Pensaba en cómo es posible que en tan poco tiempo, se puede llegar a detestar TANTO a una persona— mentí, claramente no pensaba en eso
—Sabes…— me dijo pensativo
OTRO CAP DE HOY,COMENTARIOS ACA O TWITTER-
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