sábado, 16 de marzo de 2013
capitulo 62
Capitulo 62 – El Niñero’
—Eso no pasara…— afirme yo tampoco tenía la intención de separarme de él.
Nuevamente me beso, pero escuche un pequeño gemido de dolor.
—Pedro si te lastima no lo hagas…— le dije seria
—Shh…— me callo y me volvió a atraer a sus labios.
Seguimos así por un buen rato, yo lo regañaba por hacer cosas que lo lastimaban, pero el ignoraba mis llamados de atención y de todos modos lo hacía.
Dos golpes en la puerta captaron nuestra atención. —voy a abrir— le avise
—No quiero que te vayas…— me dijo en tono de suplica
—No me voy— reí —Solo abro la puerta— hice una leve presión sobre sus labios con los míos.
Camine hacia la puerta blanca y la abrí y me encontré con Chris.
—Toma—me entrego mi celular
— ¿Donde estaba?— le pregunte ya que según yo lo traía en el bolsillo del short
—Estaba en el piso de la sala de espera…— me explico — ¿Queres que te espere o?...
—no te la llevaras— escuche la voz de pedro y reí
—Idiota estoy hablando con ella si— le dijo cortante
—Basta…— me dirige a Chris pero también era para Pedro —pepe… ya te dije que no me voy— repetí —Y Chris no te preocupes— le sonreí
—Bien…— estaba por darse la media vuelta pero no lo hizo y entro a la habitación
—Alfonso…— le llamo —Espero que te duela…— puse mis ojos en blanco, era imposible lograr que este par dejara de pelear. Chris se dio la media vuelta y ahora si camino hacia la puerta pero Pedro lo llamo.
—Idiota espera — ¿que no podían parar de llamarse ‘Idiota’?
—Que quieres— le dijo de mala gana
—Gracias— ¿pero que había dicho Pedro ? Igual Chris parecía sorprendido
— ¿Por qué?— pregunto aun de forma dura
—Pau me conto que vos los trajiste y pasaste aca toda la noche.
—No tenes que agradecer—contesto serio —Yo no hice nada por vos— que ganas de gritarle, pepe le daba las gracias y él seguía con su mala actitud
—No necesitas decirlo— soltó una carcajada —Se que lo hiciste por Pau y por eso te lo agradezco.
—Si… como sea— dijo antes de cruzar la puerta
Ya habían pasado tres días, así que pepe al fin saldría del hospital. Me pidió que si yo podía ir por él y gustosa acepte.
Apenas salí del colegio y subí a mi auto para dirigirme hacia el hospital. En menos de diez minutos ya estaba en este. Me reporte para que le avisaran a Pedro que había llegado.
En cuestión de nada, venia El caminando hacia mí. Aun tenía hematomas en su rostro y algunos raspones, pero se veía mejor.
—No tienes ni la menor idea de cuánto demoro para vestirme con esto…— señalo con su mirada su brazo enyesado.
—Cuando quieras te ayudo…— bromee y soltó una carcajada
—Sabes, prefiero que me ayudes a desvestirme…— susurro sensualmente en mi oído
—Vámonos— le dije riendo
Llegamos a casa de los Alfonsos ambos bajamos pero nos quedamos parados a un lado de mi auto.
— ¿Entonces todos ya lo saben?— pregunto
—Así es— Conteste.
— ¿Así que ya puedo hacer esto con libertad?— me tomo de la cintura y me atrajo hacia él y así unir nuestros labios. Forme una sonrisa en medio beso.
—Digamos que si— pase mis brazos por su cuello
—Hey… ¿ese no es el auto de tus papas?— gire y efectivamente el auto de mis papas estaba estacionado
— ¿Que hacen aca?— pregunte extrañada
—No te preocupes— dijo como si nada —Ahora que seremos familia eso será muy normal— beso tiernamente mis labios
— ¿Ahora que seremos familia?— reí
—si…— tomo mi mano —Vamos a estar juntos toda la vida— me tenia envuelta en su brazo. —…y vamos a vivir en una enorme casa para que nuestros diez hijos puedan jugar.
— ¿¡Diez hijos!?— pregunte digamos asustada
—Cinco nenas, cinco nenes— dijo pensativo —O tal vez seis nenes y cuatro nenas— solté una carcajada
—Como a vos no te duele tenerlos— ambos reímos —Pero… porque no seis nenas y cuatro nenes.
—No… porque los hombres cuidaran a las nenas— levanto su ceja izquierda —Así si no estoy yo estarán bien protegidas— bese sus labios
—Está bien, serán seis nenes y cuatro nenas— entrelazo nuestros dedos —Pero más te vale estar…— dio un beso en mi mejilla y caminamos hacia la casa, donde efectivamente ambas familias estaban.
No pude evitar sentirme nerviosa ante la mirada de todos sobre nosotros y nuestras manos entrelazadas. Sentí como Pedro apretaba mi mano como dándome apoyo. Todos permanecían en silencio hasta que Ana y mi mama lo rompiendo comentando cosas como ‘Se ven hermosos’ ‘Me encantan’ ‘Cuídala mucho Pedro’. Seguido del los cariñosos abrazos, todos reaccionaron igual.
Entre abrazos y felicitaciones logre ver el rostro de Pedro, me sonrió y me guiño un ojo
—Te amo Pau — dijo moviendo sus labios
—Te amo Pepe !
Pasaron 6 años y Pedro y yo seguíamos juntos como habíamos prometido, yo acababa de estudiar y Pepe empezaría a encontrar trabajo… porque pronto me casaría con el.
Y así fue pepe y yo nos casamos, solo de saber que estaría toda la vida con el me llenaba de alegría, de felicidad…todos los sentimientos y emociones que pueda tener una persona…
Finalmente como tanto se odiaban Pedro Y Chris, decidieron conocerse solo para complacerme, pero al parecer, vieron que no era nada mala su relación! Quien iba decir que ellos dos se volvieran grandes amigos pero obvio, Chris no iba a cambiar su lado de que si me llegara a lastimar el lo iba a matar!
Además lo único que me queda por decir de Chris, es que en realidad el es un buen chico y un casi hermano, me alegra de tenerlo a mi lado en las buenas y en las malas al igual que a Zaira! Sinceramente ellos hacen una linda pareja…también no dudaba que esos tortolitos no tardarían en casarse hasta el momento Chris sigue con su sobre-protección, pero no me importa, por que se que tengo a dos chicos lindos, en especial Pedro que me cuidan como si fuera una flor delicada.
No sabría que hacer si nunca hubiera conocido a Pepe en realidad es la persona mas maravillosa que pueda existir, sus besos, sus caricias, sus ojos, su sonrisa, su anatomía…todo el es completamente perfecto, no hay persona mejor que el y nunca olvidare que será mi niñero….♥
~~~~~~~~~~~~~~~FIN~~~~~~~~~~~~~~~~~
BUENO, TODO LLEGA A SU FINAL, TODO CUMPLE UNA ETAPA.GRACIAS POR LOS COMENTARIOS,POR BANCARNOS CUANDO NO SUBIAMOS CAPITULOS Y POR LLEGAR ALAS 34,054 EN CASI TRES MESES!
GRACIAS POR LOS COMENTARIOS CON BUENA ONDA Y LOS QUE NO TAMBIEN , NOS HIZIERON "CREECER" ESPERO QUE NOS VOLVAMOS A LEER EN ALGUNA NOVE. QUE SUBAMOS ACA.
ESPERAMOS QUE EL FINAL Y TANTO COMO LA NOVE ALO LARGO DEL AÑO HAYA GUSTADO ,TANTO COMO A NOSOTRAS ESCRIBIRLA.
¡NOS LEEMOS PRONTO!!♥
- Agus & Flor.
capitulo 61
—Lo siento tanto…— nos dijo sin despegar su mirada de la tabla —Pero debido a los golpes que sufrió…— giro su mirada hacia nosotros —Tuvimos que realizarle una gran cantidad de exámenes para asegurarnos de que no hubiera golpes internos— ¡mierda! Que no podía decirnos ‘El está bien’ o ‘Pueden pasar a verlo’ me estaba muriendo por dentro. —Llego inconsciente pero ya está estable.
— todos lanzamos suspiros de alivio.
Lagrimas de felicidad se escaparon de mis ojos.
— ¿Y cuándo podremos verlo? — pregunte
— ¿Cuándo saldrá?— pregunto Jonnathan
— ¿Podemos verlo ya?— pregunto también Federico
—Tranquilos— nos callo Chris ante nuestra saturación de preguntas hacia el doctor
—Gracias…— le dijo el doctor a Chris —Lo podrán ver en cuanto despierte, y lo mejor será que se quede por algunos días…— nos comento —Sufrió muchos golpes y seguro estará adolorido— a pesar de saber que estaba bien me sentía terrible.
—A si que les recomiendo que vallan a casa y descansen, el está fuera de peligro.
—Esperaremos…— respondimos todos al unisonó
—Si así lo desean— dijo finalmente para después regresar por donde había venido.
Más tranquilos nos sentamos de nuevo en la sala de espera, Jonnathan llamo a Ana y a Horacio y yo llame a casa, para avisar también. Ya que seguramente otra noche no llegaría a casa.
—Si queres ve a casa…— le dije a Chris quien se estaba quedando dormido nuevamente
—No me iré— me contesto con los ojos cerrados
—Aww…— dije enternecida — ¿Quieres ver a Pedro?— era obvio que no era así
—No necesito responderte eso…— contesto sin abrir los ojos —Creo que tuvo suerte, yo no lo hubiera dejado solo ‘inconsciente’— lo decía en serio, vi como Federico estaba a punto de pararse, seguramente para reclamarle, pero Jonnathan lo evito.
Sentía la fija mirada de Federicol sobre mí, parecía molesto. Seguramente era por el comentario de Chris. Pero él no sabía absolutamente nada así que no tenía por qué meterse. Me puse de pie, necesitaba ir al baño.
—Ya vuelvo…— avise y camine siguiendo los pequeños letreros que indicaban donde estaban los baños.
Lave mis manos y moje mi rostro antes de salir de los sanitarios. Salí distraída acomodando mi remera y accidentalmente choque con alguien.
—Lo siento…— dije rápidamente y al levantar mi mirada, logre ver a Federico
— ¿Quien se cree ese imbécil?— estaba molesto
— ¿Que imbécil?— tenía una ligera impresión de a quién se refería pero era mejor asegurarme
—Chris.
—Mira para empezar no es ningún imbécil— le aclare
—Si si lo es, se está metiendo con Pepe, por lo tanto se está metiendo conmigo.
—Escucha…— me tranquilice lo mayor posible —Pedro y yo tuvimos unos problemas… y el y Chris nunca se han llevado bien— explique aunque no tenía la obligación de hacerlo —Chris es mi mejor amigo casi mi hermano y a mí solo me importa que Pedro lo entienda— se dio la media vuelta no sin antes aniquilarme con la mirada.
-Wow… pero si tan solo hace unos días me desvestía con la mirada- pensé y comencé a caminar hacia la sala de espera.
Me senté a un lado de Chris, Sin duda. Agradecía de sobremanera tenerlo. A pesar de su sobreprotección, es increíble.
Me recargue en su hombro y de un momento a otro caí en un profundo sueño.
—Pochi…— escuchaba a lo lejos —Pau— comencé a abrir mis ojos y me encontré con Jonnathan y Chris.
— ¿Qué pasa?— pregunte adormilada
—Pedro despertó— me informo Jonnathan y en cuestión de segundos lo ‘adormilada’ se me fue y me puse inmediatamente de pie.
— ¿Ya lo vieron? ¿Cómo esta? ¿Cómo se siente?— pregunte acelerada pero la mirada de Chris me indico que me tranquilizara.
—Si… ya lo vimos, solo faltas vos y te está esperando— sentí que el corazón se me salía al escuchar las palabras de Jonnathan
—Esta es…— me indico la puerta marcada con el 221 —voy abajo con los demás— me aviso antes de caminar por el pasillo por el cual habíamos venido.
Di dos golpes en la puerta esperando una respuesta y así fue.
—No hay nadie…— dios, su voz me hizo estremecer y después reír
—Entonces vuelvo más tarde…— escuche la pequeña carcajada de Pedro.
—Pasa hermosa…— es más que obvio que entraría.
Entre a la habitación, las paredes eran blancas decoradas con un par de líneas azules de diferente tono.
Sentí como mi corazón se estrujo al verlo, su rostro tenia moretones y raspones, su brazo izquierdo enyesado reposaba en su estomago. Pero su sonrisa seguía siendo la perfección misma. No pude evitarlo y un par de lágrimas rodaron por mi mejilla. Me acerque a él y tome su mano.
— ¿Cómo estás? ¿Cómo te sentis? ¿Necesitas algo? ¿Cómo te sentis?— pregunte con un nudo en mi garganta
—Bien, algo adolorido, a vos y bien— contesto cada una de mis preguntas sin quitar esa sonrisa —Veni…— se movió hacia un lado para hacerme un lugar en la cama, pero note su gesto de dolor
—Amor no te muevas si te lastimas…— le dije pero me ignoro y como quiera se movió
—Veni…— repitió y reí. Me acomode con suma delicadeza a un lado de él. Señalo su pecho con su mano no lastimada. Indicándome que me recostara ahí. Pero yo temía lastimarlo. Pero ante su insistencia me recosté en su pecho escuchando el perfecto palpitar de su corazón.
—Nos diste un susto terrible — le dije abrazándolo
—Perdon…— soltó una pequeña risa —Fue culpa del estúpido que paso el rojo— levante mi cabeza para poder verlo a los ojos
—Te amo Pedro— di un suave beso en sus labios
—Te amo Pau — tomo mi barbilla para atraerme de nuevo a sus labios
Estuvimos platicando por horas, le conté que ya todos se habían enterado, de que Ana había roto la promesa que le había hecho a él, pero como quiera dijo que la llevaría por el helado. Le conté lo de Federico y su enojo en contra de Chris.
—Estoy inconsciente por unas horas y me pierdo de todo.
— ¿Unas horas?— reí —Amor fue un día completo…— se unió a mis risas
—Pau — su rostro se puso serio de un momento a otro, no puedo mentir. Llegue a sentir un poco de temor, era extraño que la sonrisa desapareciera de esa forma de su rostro
— ¿Si?— pregunte tratando de controlar todo mi sistema nervioso
—No quiero separarme jamás de vos…— acaricio mi mejilla con ternura.
JAJAJJAJAJA LES MENTI Y PEPE NO MORIA(? BUEEEEEEENO DISFRUTEN, EL FINAL NO ES WOOOW POR ESO ES UNA NOVE DIFERENTE. :) COMENTARIOS :3
— todos lanzamos suspiros de alivio.
Lagrimas de felicidad se escaparon de mis ojos.
— ¿Y cuándo podremos verlo? — pregunte
— ¿Cuándo saldrá?— pregunto Jonnathan
— ¿Podemos verlo ya?— pregunto también Federico
—Tranquilos— nos callo Chris ante nuestra saturación de preguntas hacia el doctor
—Gracias…— le dijo el doctor a Chris —Lo podrán ver en cuanto despierte, y lo mejor será que se quede por algunos días…— nos comento —Sufrió muchos golpes y seguro estará adolorido— a pesar de saber que estaba bien me sentía terrible.
—A si que les recomiendo que vallan a casa y descansen, el está fuera de peligro.
—Esperaremos…— respondimos todos al unisonó
—Si así lo desean— dijo finalmente para después regresar por donde había venido.
Más tranquilos nos sentamos de nuevo en la sala de espera, Jonnathan llamo a Ana y a Horacio y yo llame a casa, para avisar también. Ya que seguramente otra noche no llegaría a casa.
—Si queres ve a casa…— le dije a Chris quien se estaba quedando dormido nuevamente
—No me iré— me contesto con los ojos cerrados
—Aww…— dije enternecida — ¿Quieres ver a Pedro?— era obvio que no era así
—No necesito responderte eso…— contesto sin abrir los ojos —Creo que tuvo suerte, yo no lo hubiera dejado solo ‘inconsciente’— lo decía en serio, vi como Federico estaba a punto de pararse, seguramente para reclamarle, pero Jonnathan lo evito.
Sentía la fija mirada de Federicol sobre mí, parecía molesto. Seguramente era por el comentario de Chris. Pero él no sabía absolutamente nada así que no tenía por qué meterse. Me puse de pie, necesitaba ir al baño.
—Ya vuelvo…— avise y camine siguiendo los pequeños letreros que indicaban donde estaban los baños.
Lave mis manos y moje mi rostro antes de salir de los sanitarios. Salí distraída acomodando mi remera y accidentalmente choque con alguien.
—Lo siento…— dije rápidamente y al levantar mi mirada, logre ver a Federico
— ¿Quien se cree ese imbécil?— estaba molesto
— ¿Que imbécil?— tenía una ligera impresión de a quién se refería pero era mejor asegurarme
—Chris.
—Mira para empezar no es ningún imbécil— le aclare
—Si si lo es, se está metiendo con Pepe, por lo tanto se está metiendo conmigo.
—Escucha…— me tranquilice lo mayor posible —Pedro y yo tuvimos unos problemas… y el y Chris nunca se han llevado bien— explique aunque no tenía la obligación de hacerlo —Chris es mi mejor amigo casi mi hermano y a mí solo me importa que Pedro lo entienda— se dio la media vuelta no sin antes aniquilarme con la mirada.
-Wow… pero si tan solo hace unos días me desvestía con la mirada- pensé y comencé a caminar hacia la sala de espera.
Me senté a un lado de Chris, Sin duda. Agradecía de sobremanera tenerlo. A pesar de su sobreprotección, es increíble.
Me recargue en su hombro y de un momento a otro caí en un profundo sueño.
—Pochi…— escuchaba a lo lejos —Pau— comencé a abrir mis ojos y me encontré con Jonnathan y Chris.
— ¿Qué pasa?— pregunte adormilada
—Pedro despertó— me informo Jonnathan y en cuestión de segundos lo ‘adormilada’ se me fue y me puse inmediatamente de pie.
— ¿Ya lo vieron? ¿Cómo esta? ¿Cómo se siente?— pregunte acelerada pero la mirada de Chris me indico que me tranquilizara.
—Si… ya lo vimos, solo faltas vos y te está esperando— sentí que el corazón se me salía al escuchar las palabras de Jonnathan
—Esta es…— me indico la puerta marcada con el 221 —voy abajo con los demás— me aviso antes de caminar por el pasillo por el cual habíamos venido.
Di dos golpes en la puerta esperando una respuesta y así fue.
—No hay nadie…— dios, su voz me hizo estremecer y después reír
—Entonces vuelvo más tarde…— escuche la pequeña carcajada de Pedro.
—Pasa hermosa…— es más que obvio que entraría.
Entre a la habitación, las paredes eran blancas decoradas con un par de líneas azules de diferente tono.
Sentí como mi corazón se estrujo al verlo, su rostro tenia moretones y raspones, su brazo izquierdo enyesado reposaba en su estomago. Pero su sonrisa seguía siendo la perfección misma. No pude evitarlo y un par de lágrimas rodaron por mi mejilla. Me acerque a él y tome su mano.
— ¿Cómo estás? ¿Cómo te sentis? ¿Necesitas algo? ¿Cómo te sentis?— pregunte con un nudo en mi garganta
—Bien, algo adolorido, a vos y bien— contesto cada una de mis preguntas sin quitar esa sonrisa —Veni…— se movió hacia un lado para hacerme un lugar en la cama, pero note su gesto de dolor
—Amor no te muevas si te lastimas…— le dije pero me ignoro y como quiera se movió
—Veni…— repitió y reí. Me acomode con suma delicadeza a un lado de él. Señalo su pecho con su mano no lastimada. Indicándome que me recostara ahí. Pero yo temía lastimarlo. Pero ante su insistencia me recosté en su pecho escuchando el perfecto palpitar de su corazón.
—Nos diste un susto terrible — le dije abrazándolo
—Perdon…— soltó una pequeña risa —Fue culpa del estúpido que paso el rojo— levante mi cabeza para poder verlo a los ojos
—Te amo Pedro— di un suave beso en sus labios
—Te amo Pau — tomo mi barbilla para atraerme de nuevo a sus labios
Estuvimos platicando por horas, le conté que ya todos se habían enterado, de que Ana había roto la promesa que le había hecho a él, pero como quiera dijo que la llevaría por el helado. Le conté lo de Federico y su enojo en contra de Chris.
—Estoy inconsciente por unas horas y me pierdo de todo.
— ¿Unas horas?— reí —Amor fue un día completo…— se unió a mis risas
—Pau — su rostro se puso serio de un momento a otro, no puedo mentir. Llegue a sentir un poco de temor, era extraño que la sonrisa desapareciera de esa forma de su rostro
— ¿Si?— pregunte tratando de controlar todo mi sistema nervioso
—No quiero separarme jamás de vos…— acaricio mi mejilla con ternura.
JAJAJJAJAJA LES MENTI Y PEPE NO MORIA(? BUEEEEEEENO DISFRUTEN, EL FINAL NO ES WOOOW POR ESO ES UNA NOVE DIFERENTE. :) COMENTARIOS :3
viernes, 15 de marzo de 2013
capitulo 60
— ¿En el hospital?— pregunto algo impresionado
—Si…— apenas pude responder por el sentimiento de mi llanto —Necesito que vengas, el auto de Jonnathan no funciona y tenemos que ir ahora mismo al hospital.
—Dame la dirección— me dijo y le cedí el celular a Jonnathan, este le indico donde era y en menos de cinco minutos ya estaba en la puerta.
Rápido salimos todos y subimos al auto, afortunadamente mis lagrimas se habían mesclado con las gotas de lluvia.
—Vamos a mi casa primero…— le dije y le di un intento de sonrisa. Sin preguntar nada acato mi orden y condujo hacia mi casa.
Rápidamente bajamos Sonia y yo.
— ¿Mama?— grite cuando entre y salió de la cocina
— ¿Que sucede?— pregunto al vernos
—So por que no subis y buscas a Ana…— le sonreí, asintió con la cabeza y subió las escaleras
—Pedro tuvo un accidente— le susurre —Esta en el hospital y sus hermanos están en el auto junto con Chris, vamos para el hospital— de nuevo las lagrimas se acercaban. ¿Desde cuándo me había vuelto así? —Ella no debe de saber nada… no aun— me refería a la pequeña.
Sorprendida asintió con la cabeza.
—Cualquier cosa que pase o necesiten me llamas…— me abrazo —vas a ver que mi yerno va a estar bien…— me soltó y me di la vuelta para correr a la puerta pero me detuve y gire a verla – ¿Había dicho ‘yerno’?- pero que forma tan mas sutil de decirme que ya sabía sobre lo mío con Pedro. La mire sorprendida —Ana…— me respondió, negué con la cabeza y ahora si salí corriendo.
Ana no había cumplido lo que le había prometido a Pedro, pensé en cuanto subí al auto. Había perdido su helado.
Llegamos al hospital, todos bajamos y entramos buscando por todas partes a Ana y Horacio
— ¡Haber tranquilos todos!— Chris detuvo la paranoia de los tres, solo lo miramos atentos, Camino hacia el escritorio donde estaba una mujer, que por su vestimenta nos indicaba que era enfermera, además de que había un gran letrero con letras rojas que decía ‘Urgencias’.
Regreso y nos informo
—Sigue en urgencias, tenemos que esperar ahí…— señalo hacia la pequeña sala de espera donde efectivamente estaban Horacio y Ana.
—Una camioneta se pasó un rojo, iba a alta velocidad y no pudo detenerse y embistió el auto de Pedro provocando que se volteara— nos explico Horacio
Chris me envolvió en sus brazos, acción que me reconfortaba, no del todo pero me ayudaba.
Eran cerca de las diez de la noche y aun no sabíamos nada, los doctores y enfermeras que entraban y salían solo se limitaban a decirnos ‘Nosotros les informaremos’ esto me estaba matando.
—Chicos tenemos que irnos, si no So se preocupara…— nos dijo Ana, tenía razón. La pequeña comenzaría a preguntar. —Cualquier cosa nos llaman inmediatamente…— nos dijo a los cuatro. En contra de su voluntad salieron del hospital.
—voy a la cafetería quiero un café…— se puso de pie Jonnathan — ¿Quieren algo?— nos pregunto y negué con la cabeza
— ¿Queres que te internen ahora mismo por principios de anemia?— me pregunto seriamente Chris, negué con la cabeza —Entonces bajas ahora mismo y comes algo— me ordeno. No quería hacerlo. Si tenía hambre pero quería saber de Pedro, tenía que asegurarme de que esta bien. -anda con ellos…— me indico —Yo espero y si me dicen algo les aviso— no muy feliz obedecí.
Llegamos a la cafetería y nos sentamos en una mesa, Jonnathan ordeno tres cafés y tres sándwiches ya que la verdad nadie tenía humor de comer.
Comimos en silencio, yo apenas y termine la mitad del sándwich.
—No te vas de aca hasta que te lo termines…— me indico Jonnathan como si le hablara a una niña pequeña, lo fulmine con la mirada. —Hasta que termine…— le indico a Fede para después salir de la cafetería.
Permanecimos en silencio por unos momentos hasta que el lo rompió.
—Anoche me dijiste que hablarías conmigo…— me recordó. Era increíble su hermano estaba en urgencias y él quería ‘aprovecharse’ de la situación.
—Sabes Federico no creo que…
—Quería disculparme…— me interrumpió
— ¿Eh?— dije bastante sorprendida
—Ayer… quería disculparme— repitió tratando de no reír, seguro mi rostro demostraba lo extrañada que estaba
— ¿Por?
—Por actuar como un idiota…— miro hacia abajo —Normalmente actuar como un idiota funciona, pero esta vez no— no pude evitar reír
—Además se nota que lo tuyo con Pedro es algo fuerte.
—Si… yo creo que…— ¿pero qué había dicho?
— ¡Ha! ¡Lo sabia!— soltó una carcajada
— ¿Que sa… sabias?— pregunte nerviosa
—Ya me lo imaginaba…— me conto —Nunca paraba de hablar de vos y después Pedro en depresión toda una semana, sin hablar de vos y el día que llegas a la casa –ósea anoche- no quita la sonrisa…— ¿Pero qué?.. Ahora resulta que ¡todo mundo sabía!
— ¿Y entonces por qué me seguías tratando así?— pregunte —Incluso anoche, no parecía que querías disculparte.
— ¡Aun esperaba que alguien me lo dijera!— sonrió —Además… es divertido hacer enojar a Pedro… — se puso de pie — ¿Vamos ya?— me pregunto y asentí con la cabeza.
Fui a la caja y pedí dos cafés más uno para mí y uno para Chris. Fede no me dejo pagar. Sin dudas era un buen chico pero como el mismo había dicho ‘Normalmente funciona actuar como un idiota’
—Pau es mejor que te vayas a casa a descansar— me dijo Jonnathan —Si hay noticias te llamamos— si estaba cansada mas no me iría sin tener noticias de Pedro.
—No Jonnathan… aca me quedo yo hasta que el salga— le dije firmemente, no quería que insistiera o me molestaría.
Mire el reloj en la muñeca de Chris quien dormía incómodamente en una de las sillas al igual que Fede, las dos de la madrugada, y aun sin noticias. Todos los enfermeros nos evadían y eso me ponía aun peor.
—Familiares de — el doctor miro la tabla en la que traía algunas hojas blancas —Pedro Alfonso— de inmediato Jonnathan y yo nos pusimos de pie, moví a Chris y a Fedel para que despertaran y aun adormilados se pararon fugazmente.
—Nosotros— casi caemos todos al querer acercarnos al médico. Todos reímos tontamente y en segundos nuestro rostro volvió a ser serio con una mescla de preocupación. Y finalmente el doctor hablo.
—Lo siento tanto…—
Bueeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeno. Amenme! quedan dos caps
sI pATRI ERAS VOS AJAJAJA, TE AVISO, PASA QUE IGUAL TENGO QUE VER CUANDO PUEDO SUBIR LOS CAPITULOS,PORQUE LO TENGO EN LA TABLET, Y LA NOVE NO ESTAN TERMINADA, SI HAY CORTOS QUE HIZIMOS CON FLOR.
QUEDAN DOS CAPITULOS!
—Si…— apenas pude responder por el sentimiento de mi llanto —Necesito que vengas, el auto de Jonnathan no funciona y tenemos que ir ahora mismo al hospital.
—Dame la dirección— me dijo y le cedí el celular a Jonnathan, este le indico donde era y en menos de cinco minutos ya estaba en la puerta.
Rápido salimos todos y subimos al auto, afortunadamente mis lagrimas se habían mesclado con las gotas de lluvia.
—Vamos a mi casa primero…— le dije y le di un intento de sonrisa. Sin preguntar nada acato mi orden y condujo hacia mi casa.
Rápidamente bajamos Sonia y yo.
— ¿Mama?— grite cuando entre y salió de la cocina
— ¿Que sucede?— pregunto al vernos
—So por que no subis y buscas a Ana…— le sonreí, asintió con la cabeza y subió las escaleras
—Pedro tuvo un accidente— le susurre —Esta en el hospital y sus hermanos están en el auto junto con Chris, vamos para el hospital— de nuevo las lagrimas se acercaban. ¿Desde cuándo me había vuelto así? —Ella no debe de saber nada… no aun— me refería a la pequeña.
Sorprendida asintió con la cabeza.
—Cualquier cosa que pase o necesiten me llamas…— me abrazo —vas a ver que mi yerno va a estar bien…— me soltó y me di la vuelta para correr a la puerta pero me detuve y gire a verla – ¿Había dicho ‘yerno’?- pero que forma tan mas sutil de decirme que ya sabía sobre lo mío con Pedro. La mire sorprendida —Ana…— me respondió, negué con la cabeza y ahora si salí corriendo.
Ana no había cumplido lo que le había prometido a Pedro, pensé en cuanto subí al auto. Había perdido su helado.
Llegamos al hospital, todos bajamos y entramos buscando por todas partes a Ana y Horacio
— ¡Haber tranquilos todos!— Chris detuvo la paranoia de los tres, solo lo miramos atentos, Camino hacia el escritorio donde estaba una mujer, que por su vestimenta nos indicaba que era enfermera, además de que había un gran letrero con letras rojas que decía ‘Urgencias’.
Regreso y nos informo
—Sigue en urgencias, tenemos que esperar ahí…— señalo hacia la pequeña sala de espera donde efectivamente estaban Horacio y Ana.
—Una camioneta se pasó un rojo, iba a alta velocidad y no pudo detenerse y embistió el auto de Pedro provocando que se volteara— nos explico Horacio
Chris me envolvió en sus brazos, acción que me reconfortaba, no del todo pero me ayudaba.
Eran cerca de las diez de la noche y aun no sabíamos nada, los doctores y enfermeras que entraban y salían solo se limitaban a decirnos ‘Nosotros les informaremos’ esto me estaba matando.
—Chicos tenemos que irnos, si no So se preocupara…— nos dijo Ana, tenía razón. La pequeña comenzaría a preguntar. —Cualquier cosa nos llaman inmediatamente…— nos dijo a los cuatro. En contra de su voluntad salieron del hospital.
—voy a la cafetería quiero un café…— se puso de pie Jonnathan — ¿Quieren algo?— nos pregunto y negué con la cabeza
— ¿Queres que te internen ahora mismo por principios de anemia?— me pregunto seriamente Chris, negué con la cabeza —Entonces bajas ahora mismo y comes algo— me ordeno. No quería hacerlo. Si tenía hambre pero quería saber de Pedro, tenía que asegurarme de que esta bien. -anda con ellos…— me indico —Yo espero y si me dicen algo les aviso— no muy feliz obedecí.
Llegamos a la cafetería y nos sentamos en una mesa, Jonnathan ordeno tres cafés y tres sándwiches ya que la verdad nadie tenía humor de comer.
Comimos en silencio, yo apenas y termine la mitad del sándwich.
—No te vas de aca hasta que te lo termines…— me indico Jonnathan como si le hablara a una niña pequeña, lo fulmine con la mirada. —Hasta que termine…— le indico a Fede para después salir de la cafetería.
Permanecimos en silencio por unos momentos hasta que el lo rompió.
—Anoche me dijiste que hablarías conmigo…— me recordó. Era increíble su hermano estaba en urgencias y él quería ‘aprovecharse’ de la situación.
—Sabes Federico no creo que…
—Quería disculparme…— me interrumpió
— ¿Eh?— dije bastante sorprendida
—Ayer… quería disculparme— repitió tratando de no reír, seguro mi rostro demostraba lo extrañada que estaba
— ¿Por?
—Por actuar como un idiota…— miro hacia abajo —Normalmente actuar como un idiota funciona, pero esta vez no— no pude evitar reír
—Además se nota que lo tuyo con Pedro es algo fuerte.
—Si… yo creo que…— ¿pero qué había dicho?
— ¡Ha! ¡Lo sabia!— soltó una carcajada
— ¿Que sa… sabias?— pregunte nerviosa
—Ya me lo imaginaba…— me conto —Nunca paraba de hablar de vos y después Pedro en depresión toda una semana, sin hablar de vos y el día que llegas a la casa –ósea anoche- no quita la sonrisa…— ¿Pero qué?.. Ahora resulta que ¡todo mundo sabía!
— ¿Y entonces por qué me seguías tratando así?— pregunte —Incluso anoche, no parecía que querías disculparte.
— ¡Aun esperaba que alguien me lo dijera!— sonrió —Además… es divertido hacer enojar a Pedro… — se puso de pie — ¿Vamos ya?— me pregunto y asentí con la cabeza.
Fui a la caja y pedí dos cafés más uno para mí y uno para Chris. Fede no me dejo pagar. Sin dudas era un buen chico pero como el mismo había dicho ‘Normalmente funciona actuar como un idiota’
—Pau es mejor que te vayas a casa a descansar— me dijo Jonnathan —Si hay noticias te llamamos— si estaba cansada mas no me iría sin tener noticias de Pedro.
—No Jonnathan… aca me quedo yo hasta que el salga— le dije firmemente, no quería que insistiera o me molestaría.
Mire el reloj en la muñeca de Chris quien dormía incómodamente en una de las sillas al igual que Fede, las dos de la madrugada, y aun sin noticias. Todos los enfermeros nos evadían y eso me ponía aun peor.
—Familiares de — el doctor miro la tabla en la que traía algunas hojas blancas —Pedro Alfonso— de inmediato Jonnathan y yo nos pusimos de pie, moví a Chris y a Fedel para que despertaran y aun adormilados se pararon fugazmente.
—Nosotros— casi caemos todos al querer acercarnos al médico. Todos reímos tontamente y en segundos nuestro rostro volvió a ser serio con una mescla de preocupación. Y finalmente el doctor hablo.
—Lo siento tanto…—
Bueeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeno. Amenme! quedan dos caps
sI pATRI ERAS VOS AJAJAJA, TE AVISO, PASA QUE IGUAL TENGO QUE VER CUANDO PUEDO SUBIR LOS CAPITULOS,PORQUE LO TENGO EN LA TABLET, Y LA NOVE NO ESTAN TERMINADA, SI HAY CORTOS QUE HIZIMOS CON FLOR.
QUEDAN DOS CAPITULOS!
jueves, 14 de marzo de 2013
capitulo 59
Entramos a la cocina, cruzaba mis dedos porque mi familia tomara así mi relación con Pedro. Aunque convencer a Chris iba a ser más que complicado. Pero ya llegaría el momento de hablar con él.
—Ya sabía que había algo especial entre ustedes…— me dijo mientras comenzaba a servir jugo en un vaso de cristal. Solté una pequeña risita tímida y seguramente mi rostro ahora estaba de un intenso color rojo. —La primera vez que viniste, la forma en la que te miraba era tan especial— me senté en la barra y ella se sentó frente a mí con una tasa blanca llena de café en sus manos.
—El… él es Perfecto…— dije sincera
—Me alegra mucho que este con vos…— sonrió — ¿Tus papas ya lo saben?
—Aun no…— confesé —Estábamos esperando un buen momento para decirles— y no como lo de anoche.
Un pequeño chillido nos sobresalto a ambas, reímos. Había sido el tostador. Tomo una bandeja donde seguro colocaría las rebanadas de pan. En ese mismo momento sonó el teléfono.
—Pau… ¿amor podes responder el teléfono?— me pidió
—Claro— respondí y camine hacia donde estaba el teléfono que no paraba de sonar.
— ¿hola?
— ¿Casa de la familia Alfonso?— una gruesa voz provino del otro lado del telefono
—Así es
—Solo para informarles que el joven Pedro Alfonso ha sufrido un accidente automovilístico— Sentí como si todo a mí alrededor comenzara a derrumbarse. Escuchaba a lo lejos los llamados del sujeto y también los de Ana. Pero el gran nudo en mi garganta no me permitía emitir palabra alguna.
— ¿Pau que te sucede?— la mano de Ana en mi hombro me hiso reaccionar, tape mi boca y le entregue el teléfono. Las lágrimas invadían mi rostro. No podía ser cierto. Si hace tan solo unas horas todo era más que perfecto.
Limpie mis lágrimas ya que nublaban mi mirada.Ana escuchaba con atención mientras negaba con la cabeza, al igual que yo cubría su boca con una mano.
—Gracias ya mismo estamos allá— confirmo Ana en la línea, justo en ese momento bajaba por las escaleras Horacio, quien obviamente se sorprendió-asusto por nuestros rostros.
Ana trataba de contener las lágrimas.
—Pedro tuvo un accidente, una camioneta perdió el control y se impacto contra su auto… y se volcó— no resistió mas y se soltó en
llanto mientras que el mío no cesaba
—Haber tranquilas…— nos dijo a ambas —Pau avísale a los chicos… creo que será mejor que Sonia no se entere… — tenia razón
—La llevo a mi casa ¿está bien? así se distrae con Ana— pensé y le comente solo asintió con la cabeza.
—Nos adelantaremos los esperamos allá— Ana fugazmente subió y bajo con un abrigo, en cuestión de segundos estaba parada sola en el living de la casa de mi hospitalizado novio.
Subí a grandes zancadas las escaleras, llegue a la habitación de Jonnathan, toque la puerta dos veces y entre. No podía esperar a que
el chico se despertara y me abriera la puerta.
—Jonnathan…— lo moví un poco pero solo conseguí que se quejara un poco y se girara —Jonnathan despertate…— insistí aumentando la fuerza de los movimientos, las lagrimas comenzaban a salir nuevamente al pensar en Pedro — ¡Jonnathan Dale!
— le grite y este se sobresalto lanzando las sabanas
— ¿Qué pasa?— pregunto asustado y aun más se asusto al ver mis lágrimas — ¿Que pasa Pau? — pregunto nuevamente, pero mi estúpido dolor en el pecho no me dejaba hablar
—Pedro....Pedro , Jonnathan— alcance a decir en un hilo de voz —Tuvo un accidente y está en el hospital.
— ¿Qué?— soltó un grito ahogado — ¿Y mis papas?— pregunto tomando sus pantalones de uno de los sillones, ni cuenta me había dado que solo Tenia bóxers
—Ya van rumbo al hospital— le informe —Me dijeron que les avisara, que Sonia no se enterara, la vamos a dejar en mi casa…— le dije y salí corriendo de la habitación para ir hacia la de Federicol.
Le explique todo a Ell, el se ofreció en avisarle a Sonia, ya que la pequeña no me creería que ‘no sucedía nada’
—Tranquila todo va a estar bien…— me trato de tranquilizar Jonnathan —Pedro es más duro que una roca— bromeo pero no podía evitar sentirme así.
Abrió la puerta y una oleada de aire helado nos envolvió
—Ya vuelvo— cerró la puerta y corrió escaleras arriba para después bajar con un par de camperas .
Me entrego una mientras él se colocaba la otra. Apenas la tome entre mis manos, el perfecto aroma de Pedro inundo mis fosas nasales. Haciendo que las lagrimas volvieran a acumularse en mis ojos. Jonnatahan giro a verme cuando los pasos en las escaleras se acercaban. Aniquile toda lágrima con el dorso de mi mano. Respire profundamente y trate de verme lo más normal posible.
— ¿A dónde vamos?— pregunto la pequeña
—Nosotros a unas compras que tenemos que hacer y tu iras a mi casa ¿Queres jugar con Ana?— le pregunte y esta sonrió
— ¡Sí!— dijo alegre
—Vamos…— le dije y todos salimos.
Subimos a la camioneta de Jonnathan, yo de copiloto y Sonia y Federico atrás. Introdujo la llave para que encendiera, pero como hecho intencionalmente, no encendió. Intento tras intento Jonnathan se rindió
— ¡No puede ser!— grito al mismo tiempo que golpeaba el volante
—Te dije que necesitaba arreglo…— hablo Fede.
—Si gracias Fede…— le dijo molesto Jonnathan, sin siquiera darles tiempo a pensar en una solución saque mi celular y marque a la primera persona que me paso por la mente. Chris.
Baje del auto seguida por Jonnathan ya que le había hecho una seña a Federico de que nos esperara dentro.
— ¿Chris?— ese estúpido nudo como amaba atascarse en mi garganta
— ¿Que pasa Pau?— pregunto preocupado ante mi tono de voz
—Necesito que me hagas un favor…— trataba de que no se cortaran las palabras
—Lo que sea
— ¿Podes venir a buscarme?
— ¿Donde estas?— me pregunto acelerado
—En… en casa de Pedro…— rogaba que no se molestara
— ¿Qué haces en casa de ese? ¿Qué te hizo?
— Chris…— mi llanto había aumentado —Chris…Pedro tuvo un accidente y esta en el hospital—
BUEEEEEEENO. SOY BUENA QUE LES CUENTO QUE PEPE SE MUERE. SIMPLE AJAJAJ PERO ESPEREN AHRRE
capitulo 58
—No se preocupen… no vi nada— contesto… Ana
¿Que no pudo haber sido Jonnathan o Federocp? ¡No! Había sido Ana la que nos había visto a la mitad de nuestro beso. Cubrí mi rostro inundado de vergüenza.
—Hey ya paso— me dijo riendo
— ¿Ya paso?— dije irónica —Tu mama nos vio besándonos en su cocina y me dices ‘Ya paso’— esto último lo dije haciendo una voz más gruesa semejando la de el, Quien solo me miraba divertido.
—Es que no pasa nada Pau— dijo aun tranquilo —Después de todo, algún día se iban a enterar— acaricio mi mejilla
—Pero no así Pedro…— le dije mirando hacia abajo —Que va a pensar de mí— realmente me importaba mucho lo que su familia pensara de mí.
—Yo hablare con ella y le explicare— deposito un beso en mi frente —…Y ya te lo dije te adora— hizo que una pequeña sonrisa se colara entre mis labios. — ¿Vamos?— me pregunto tomando mi mano y entrelazando nuestros dedos.
Caminamos escaleras arriba, solo que ahora estaba algo insegura.
— ¿Y?— dijo Pedro cuando llegamos a la puerta de su habitación
—Gracias por traerme…— bromee
—Espero y te hayas divertido— me siguió el juego
—Si… fue divertido— jugaba con mis dedos tontamente
— ¿Nos vemos despues?— pregunto sonriente
—Porque no…— le sonreí igual
—Hasta… Hasta mañana…— dio un beso en mi mejilla, se dio media vuelta y comenzó a caminar
—Pedro…— susurre un poco más fuerte y este rápido Giro
— ¿No te gustaría pasar? Y… no se ¿Hablar?— fingí nerviosísimo
—Me encantaría…— rápido regreso y me abrazo por la cintura
Nos metimos en la cama, pasó su mano por mi espalda, yo pase mi brazo por su cintura y recosté mi cabeza en su pecho, escuchando el tranquilo palpitar de su corazón.
Coló su mano por debajo de mi remera para acariciar mi espalda. Sin pretensión alguna. Solo me brindaba tiernas caricias, su respiración chocaba contra mi cabello y yo subía y bajaba al ritmo de su respirar. Era un momento único.
—Te amo Pau — eche mi cabeza hacia atrás para poder verlo a los ojos
—Te amo Pepe— le conteste antes de unir nuestros labios en un dulce beso.
Abrí mis ojos y me di cuenta de que lo que estaba en mis brazos no era lo que precisamente esperaba ver al despertar. Moví la almohada y gire pero tampoco había rastro de Pedro al otro lado.
Resignada volví a recostarme pero al ver el reloj en el buro de alado de la cama me levante. ¡Eran las ocho treinta y cinco de la mañana! ¡Porque Pedro no me había despertado antes de irse!
A la velocidad de la luz me puse de pie, tome mis jeas junto con una remera celeste, mi cepillo de dientes y corrí al baño. Después de una rapidísima ducha, cepille mis dientes.
Me vestí con una velocidad olímpica y ate mi cabello en una cola alta. Salí de la habitación de Pedro no sin antes arreglar la cama fugazmente.
—Ana.. ¿sabes donde esta Pedro?— pregunte con una mescla de nervios, pena y tengo que aceptarlo un poco de miedo.
—Hay cariño… recién salió a comprar unas cosas para el almuerzo…— me dijo con esa dulce sonrisa —Hay una tormenta terrible, llame a tu mama y le pareció bien que faltaras al colegio, por eso les dije que no te despertaran— me explico
— ¿Tormenta?— pregunté extrañada, si ayer había un sol apenas soportable.
—Increíble— me dijo riendo
Camine hacia uno de los grandes ventanales de la casa y efectivamente. Una tormenta terrible se había desatado. Ni siquiera parecía que era de día, el cielo estaba de un color gris obscuro, y se veía como el agua corría en gran cantidad por el piso.
Regrese al comedor donde estaba Ana, seguramente los demás dormían. Me senté a un lado.
—Ana yo quería pedirte disculpas por lo de anoche…— tenía que hacerlo, no podía fingir que nada había pasado. Soltó una pequeña risa
—No te preocupes…— me dijo aun con esa sonrisa —No pasa nada, a menos claro que vos no estuvieras de acuerdo con lo sucedido, entonces si le llamare la atención a PEdro— bromeo, claramente sabía que yo ‘estaba de acuerdo’ Reí tímidamente —Además… me encanta la pareja que hacen— me abrazo y era más que obvio que también la abrace. No podía ser más dulce.
— ¿Café o jugo?— me pregunto amablemente
—Jugo— sonreí y camine detrás de ella hacia la cocina.
HOLAAAAAAAA - ESTAN LISTAS? SE VIENE EL FINAAAAL! EXTRAÑO LOS COMENTARIOS DE PATRI (?
¿Que no pudo haber sido Jonnathan o Federocp? ¡No! Había sido Ana la que nos había visto a la mitad de nuestro beso. Cubrí mi rostro inundado de vergüenza.
—Hey ya paso— me dijo riendo
— ¿Ya paso?— dije irónica —Tu mama nos vio besándonos en su cocina y me dices ‘Ya paso’— esto último lo dije haciendo una voz más gruesa semejando la de el, Quien solo me miraba divertido.
—Es que no pasa nada Pau— dijo aun tranquilo —Después de todo, algún día se iban a enterar— acaricio mi mejilla
—Pero no así Pedro…— le dije mirando hacia abajo —Que va a pensar de mí— realmente me importaba mucho lo que su familia pensara de mí.
—Yo hablare con ella y le explicare— deposito un beso en mi frente —…Y ya te lo dije te adora— hizo que una pequeña sonrisa se colara entre mis labios. — ¿Vamos?— me pregunto tomando mi mano y entrelazando nuestros dedos.
Caminamos escaleras arriba, solo que ahora estaba algo insegura.
— ¿Y?— dijo Pedro cuando llegamos a la puerta de su habitación
—Gracias por traerme…— bromee
—Espero y te hayas divertido— me siguió el juego
—Si… fue divertido— jugaba con mis dedos tontamente
— ¿Nos vemos despues?— pregunto sonriente
—Porque no…— le sonreí igual
—Hasta… Hasta mañana…— dio un beso en mi mejilla, se dio media vuelta y comenzó a caminar
—Pedro…— susurre un poco más fuerte y este rápido Giro
— ¿No te gustaría pasar? Y… no se ¿Hablar?— fingí nerviosísimo
—Me encantaría…— rápido regreso y me abrazo por la cintura
Nos metimos en la cama, pasó su mano por mi espalda, yo pase mi brazo por su cintura y recosté mi cabeza en su pecho, escuchando el tranquilo palpitar de su corazón.
Coló su mano por debajo de mi remera para acariciar mi espalda. Sin pretensión alguna. Solo me brindaba tiernas caricias, su respiración chocaba contra mi cabello y yo subía y bajaba al ritmo de su respirar. Era un momento único.
—Te amo Pau — eche mi cabeza hacia atrás para poder verlo a los ojos
—Te amo Pepe— le conteste antes de unir nuestros labios en un dulce beso.
Abrí mis ojos y me di cuenta de que lo que estaba en mis brazos no era lo que precisamente esperaba ver al despertar. Moví la almohada y gire pero tampoco había rastro de Pedro al otro lado.
Resignada volví a recostarme pero al ver el reloj en el buro de alado de la cama me levante. ¡Eran las ocho treinta y cinco de la mañana! ¡Porque Pedro no me había despertado antes de irse!
A la velocidad de la luz me puse de pie, tome mis jeas junto con una remera celeste, mi cepillo de dientes y corrí al baño. Después de una rapidísima ducha, cepille mis dientes.
Me vestí con una velocidad olímpica y ate mi cabello en una cola alta. Salí de la habitación de Pedro no sin antes arreglar la cama fugazmente.
—Ana.. ¿sabes donde esta Pedro?— pregunte con una mescla de nervios, pena y tengo que aceptarlo un poco de miedo.
—Hay cariño… recién salió a comprar unas cosas para el almuerzo…— me dijo con esa dulce sonrisa —Hay una tormenta terrible, llame a tu mama y le pareció bien que faltaras al colegio, por eso les dije que no te despertaran— me explico
— ¿Tormenta?— pregunté extrañada, si ayer había un sol apenas soportable.
—Increíble— me dijo riendo
Camine hacia uno de los grandes ventanales de la casa y efectivamente. Una tormenta terrible se había desatado. Ni siquiera parecía que era de día, el cielo estaba de un color gris obscuro, y se veía como el agua corría en gran cantidad por el piso.
Regrese al comedor donde estaba Ana, seguramente los demás dormían. Me senté a un lado.
—Ana yo quería pedirte disculpas por lo de anoche…— tenía que hacerlo, no podía fingir que nada había pasado. Soltó una pequeña risa
—No te preocupes…— me dijo aun con esa sonrisa —No pasa nada, a menos claro que vos no estuvieras de acuerdo con lo sucedido, entonces si le llamare la atención a PEdro— bromeo, claramente sabía que yo ‘estaba de acuerdo’ Reí tímidamente —Además… me encanta la pareja que hacen— me abrazo y era más que obvio que también la abrace. No podía ser más dulce.
— ¿Café o jugo?— me pregunto amablemente
—Jugo— sonreí y camine detrás de ella hacia la cocina.
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martes, 12 de marzo de 2013
capitulo 57
Comencé a reír ante la gran marca roja que había dejado sobre su cuello.
—Creo que se nota un poquito— le dije aun riendo ya que ese ‘poquito’ no era para nada diminuto.
Se separo riendo de mí y se levanto de la cama para poder verse en el espejo colgado en la pared.
— ¿Poquito?— dijo con la boca abierta — ¿Amor desde cuando sos vampiro? — seguía riendo, regreso y se volvió a acomodar sobre mi, sosteniendo su peso en sus codos.
—Shh…— le dije riendo —Se van a dar cuenta— toda la familia de Pedro estaba a solo unas habitaciones. Y fácilmente se podrían escuchar nuestras risas.
— ¿Cuándo te transformaste en vampiro?— pregunto irónico —Claro que se van a dar cuenta— señalo su cuello
—De eso y de que estamos en la misma habitación— afirme riendo —No creo que sea algo lindo que alguien venga y me encuentre así— señale mi ausencia de vestimenta
—Para mí si es lindo que estés así…— mordió su labio inferior
—Ja Ja— dije sarcásticamente — no es justo…— le dije fingiendo estar molesta
— ¿Que no es justo?— me miraba divertido
—aun conservas toda tu ropa y yo… pasando frio— era completamente mentira el cuerpo de El me brindaba la temperatura perfecta. No sentía ni frio, ni calor. Simplemente perfecto.
— ¿Pasando frio?— dijo incrédulo —Me hubieras dicho antes… yo puedo cambiar eso muy fácilmente…— dirigió su rostro a mi cuello nuevamente donde reanudo su acción pasada. Besaba y mordía lentamente una de las partes más sensibles de mi . Sentí la punta de su lengua tocar mi piel y poco a poco comenzó a deslizarla hasta mi clavícula. Acción que provoco que se erizara mi piel por completo, era más que obvio que el ‘frio’ estaba desapareciendo.
Siguió con sus besos por la loma de mis pechos hasta mi abdomen. Yo seguía acariciando su cabello mientras que solo disfrutaba de las caricias y besos que Pedro esparcía por todo mi cuerpo. Tome el borde de la remera de Pedro y me deshice de esta, y así permitiéndome sentir su tersa y tibia piel sobre la mía.
Teníamos que parar. Toda nuestra ropa se encontraba en el piso excepto nuestra ropa interior inferior.
—Pedro no podemos seguir— le dije haciendo un enorme esfuerzo por contener mis jadeos y gemidos
—Si podemos…— contesto agitadamente sin separarse de mi cuello mientras que con sus dedos jugaba en la parte baja de mi abdomen. Introducía un dedo por debajo de mi prenda y después lo sacaba haciéndome enloquecer.
Lo tome de la barbilla y lo atraje a mis labios mordí estos levemente. Ya no podíamos detenernos. Poco a poco comenzó a bajar mi última prenda, cuando un fuerte sonido como de cristal contra el piso nos alerto.
— ¿Que fue eso?— le pregunte sobresaltada al mismo tiempo que a la velocidad de la luz tomaba todas nuestras prendas del piso y se las pasaba
—Espera aca…— me dijo poniéndose rápido el short mientras que yo me vestía
— ¡No!— le susurre antes de que abriera la puerta —Si te ven salir de aca nos matan— literalmente claro, Ya que no sabíamos si era alguien de la familia o un ladrón.
—Tengo veinte años no me dirán nada— afirmo
—Pero yo tengo diecisiete hermoso— le recordé puse rápidamente mis zapatillas y salí en contra de la voluntad de el.
Llegue a la cocina y me encontré con Sonia. Suspire aliviada.
— ¿Hey que paso pequeña?— le pregunte ya que estaba sentada en la barra y cubría su rostro con sus manos.
—Me serví agua y se me cayó el vaso y se rompió…— explico triste
— ¿Pero no te sucedió nada?— le pregunte preocupada mientras me acercaba a ella y revisaba sus manos para asegurarme de que no se hubiera lastimado
—No…— contesto apenada
—Perfecto— le conteste sonriente
gire por la barra y entre a la cocina, busque los vasos y serví en este un poco de agua
—Aca ienes…— le dije y puse el vaso sobre la mesa, solo sonrió sonrojada.
Comencé a levantar los trozos de cristal del piso y los ponía en una bolsa. Segundos después bajo Pedro
— ¿Que sucedió?— pregunto cuando entro a la cocina
—Solo un accidente — le conteste
—Se me resbalo el vaso…— le conto la pequeña
— ¿Estás bien? ¿No te paso nada?— le pregunto haciendo lo mismo que yo tomo sus manos y busco herida alguna mas tampoco no encontró. So y yo comenzamos a reír y Pedro solo nos miraba sin entender. —Tene cuidado princesa— le dijo agitando tiernamente su cabello.
Termine de limpiar la última gota de agua del piso. pepe tomo los pedazos de cristal y los tiró en el bote de la basura.
—Gracias Pau — me dijo la pequeña dándome un abrazo el cual gustosa recibí
—Hey yo también ayude, porque solo le das las gracias a ella.
—Claro que no, solo tiraste la bolsa…— le contesto riendo
—Pero…
—No la molestes…— la defendí y este giro a verme indignado
—Buenas noches— se despidió Sonia riendo para después subir a su habitación.
— ¿Subimos?— le pregunte rodeándolo con mis brazos por la espalda, me puse en las puntas de los pies para poder acomodar mi cabeza en su hombro
— ¿No prefieres estar con mi hermana?— se cruzo de brazos y yo solo solté una carcajada por lo bajo
Di tres pasos para quedar frente a él.
—Sabes…ella es adorable…— tome sus manos y las pase por mi cintura —…Pero vos me vuelves loca…— tardo menos de dos segundos en aferrarme a su cuerpo y unir nuestros labios.
Un fingido tosido seguido de un ‘Lo siento’ provoco que nos separáramos de abrupto.
—Yo… eh — intento hablar Pedro nervioso
—No se preocupen… no vi nada— contesto.
BUEEEEEEEEEEEEE- JAJAJAJ SON LAS 1:23. TENDRIA QUE IR A DORMIR PORQUE ME LEVANTO TEMPRANO. PERO ESTOY TERMINANDO DE ESCRIBIR LA NOVELA. QUEDAN CINCO CAPITULOS PARA EDITAR. ASI QUE HOLA . JEEEP. NOS LEEMOS CUANDO VUELVA A SUBIR, ESPERO QUE MAÑANA .
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